Un paisajismo que valora la fachada del edificio con vida y movimiento. Toda en ángulos, la jardinera que encuentra la rampa de acceso de la entrada, simétrica de un lado y del otro, elige solo dos especies: la morea, utilizada como cobertura y palmeras que destacan el verde a una altura un poco más elevada. Una atmósfera minimalista, que explora el lenguaje contemporáneo sin perder la consonancia con el estilo Art Déco de la construcción.