Con una decoración inspirada en antiguas tiendas de alimentación de barrio, el espacio vende alimentos creados por Cooking Buffet para consumir en cualquier lugar: en el jardín, en un picnic, en casa o incluso fuera del espacio. En la decoración, las marcas del tiempo aparecen en las paredes descascaradas con ladrillos vistos y en piezas que ya pertenecían al espacio y fueron restauradas, como el tanque y los azulejos. Los muebles de carpintería y metalistería creados por el arquitecto aportan un toque contemporáneo.