Con 15,35m2, el espacio de descanso traduce las raíces sergipanas en armonía con lo contemporáneo. El panel en muxarabi se curva para integrar cabecera y armario, mientras que obras de artistas, como Jenner, Lucivaldo y Deise Oliveira, refuerzan la identidad local. La butaca Rio, firmada por el arquitecto Bernardo Figueiredo, mezcla la madera maciza y la paja natural, conectando los projects al diseño nacional. Tejidos naturales, madera e iluminación acogedora completan el espacio que siembra memoria y sueños.