Inspirado en la Sierra del Curral, el proyecto desarrolla un recorrido marcado por las curvas de la naturaleza y por las texturas de la cultura local. Un espacio amplio, con techos generosos, para acoger no solo al visitante, sino también al arte y a la vegetación. La presencia del mármol marrón, blanco y gris, extraído en Barroso, MG, traduce, con sus veteados marcantes, el paisaje del estado.