La sensación de llegar y no querer salir de casa; he aquí la provocación traída por la oficina Olegário de Sá. La atmósfera acogedora distribuida en 100m2 emplea elementos del universo rústico como maderas y piedras naturales, sumadas a la modernidad de los vidrios estructurados, obras de arte contemporáneas y piezas diseñadas en acero que se complementan con delicadeza. La fachada, preservada por el Patrimonio Histórico, fue revestida con vidrio y recibió un espejo de agua en mármol blanco, conferiendo arquitectura minimalista al conjunto. En el interior del loft, un pie derecho doble revestido con madera de roble alberga biombos en marcenaria con vidrios como divisorias.