En el proyecto, la cocina es una extensión del salón. Así, los rincones se integran orgánicamente para facilitar la convivencia. Esto fue posible gracias a la elección de revestimientos con patrones fluidos, con vetas y matices de madera y rocas naturales, que se aplicaron en suelo y paredes de toda la estancia. Para la mesa de manipulación de alimentos, un revestimiento cerámico de baja absorción de agua y alta durabilidad. Fabricado en loza blanca, el diseño rústico e imponente del fregadero de empotrar Deca nos recuerda a la naturaleza y la tranquilidad del campo. Sin embargo, no deja de lado la sofisticación a la hora de recibir modernas