Más que una simple zona de trabajo remoto, el Espacio Conecta fue diseñado por Kilze Guimarães como un lugar de interacción y convivencia. Allí, el mobiliario tiene formas orgánicas y es práctico y funcional con piezas que se pueden utilizar de diferentes formas para aportar más versatilidad al ambiente. En la decoración los colores en tonos naturales y tierra aportan sensación de bienestar y en las paredes una mezcla de revestimientos y revestimientos. “Quería demostrar que el coworking también puede ser un espacio sensorial apto para inspirar y valorar nuestras raíces”.