El entorno ofrece una experiencia efímera a través de estímulos que invitan a hacer una pausa, caminar más despacio, guardar silencio y también observar. A lo largo de la circulación, los pórticos funcionan como marcadores visuales y los muebles de diseño crean pequeños rincones, acompañados de obras de arte. El camino conduce a la oficina y biblioteca, mientras que los ventanales, con una vista privilegiada, permiten un gran baño de luz en el espacio.