Al investigar espacios que promueven la cultura en la región de Ribeirão Preto, Rafael Granero decidió rendir homenaje a un ícono: el Cine Cauim, antes Cine Bristol, que hace referencia a la nostalgia de los cines callejeros. Combinando estilos y posibilidades, aspecto importante de sus proyectos, el arquitecto presenta un ambiente original e íntimo. “Un lugar para disfrutar de la buena literatura, la música y el cine, que valora el pasado sin renunciar a la tecnología”. Sus elementos principales denotan lujo y sofisticación: mármol, madera de alto brillo y detalles dorados, como referencias a la arquitectura de principios del siglo XX. “Los azulejos y el terciopelo verde reinterpretan el contexto en el que se construyó el Cine Bristol, la transición entre la era moderna y la posmoderna”. Las curvas presentes en los arcos y el techo refuerzan la atemporalidad del espacio, que tiene como complemento importante la lámpara de mesa diseñada por Mel Kawahara.