Con 160m2, el Chalé de Veraneio DECA fue concebido como refugio y espacio de convivencia para una pareja de coleccionistas de arte. Inspirado en la simbología del Árbol de la Vida, el proyecto celebra crecimiento y conexión, trayendo la cocina como corazón de la casa y punto de encuentro para familia y amigos. Con 14 metros de longitud, la protagonista se integra al living a través de puertas escamoteables, que permiten flexibilidad entre privacidad e integración. El diseño combina tonos maderados y neutros, mobiliario orgánico y piezas de destaque, como la escultura Fuente de la Vida de Gil Apolinário. El paisajismo tropical refuerza la atmósfera de contemplación. Sostenible, el proyecto reutiliza materiales y preserva la estructura existente, conectando arte, naturaleza y memoria colectiva.