Urucum, rojo en tupí-guaraní, también designa una planta originaria de la región amazónica utilizada como tinte. El término influyó en la arquitecta Vanessa Martins Miranda y su socio, Eduardo Miranda, en el diseño de esta casa de 71 m², que busca en la arquitectura vernácula una manera de honrar la herencia indígena de Brasil. La bóveda se asemeja a un hueco, el patrón trenzado del revestimiento de madera evoca técnicas artesanales y el granito rojizo resalta la riqueza de los recursos naturales. El volumen de acero inoxidable representa una visión futurista, de innovación y progreso.