Con la residencia de 40 m2, suspendida sobre un espejo de agua, la arquitecta Ticiane Lima hace su tercera aparición en la exposición. Construida sobre una base de carpintería metálica, presenta espacios integrados y una decoración minimalista. Los recortes en puntos estratégicos de la arquitectura permiten una mayor entrada de luz natural y aumentan el contacto con la naturaleza, promoviendo un ambiente acogedor para contemplar el paso del tiempo. El paisajismo que conforma el jardín de la casa es diseñado por Flávio Abílio.