El proyecto fue diseñado para reflejar, en sus 136m2, la identidad de Serra Gaúcha. La presencia del fuego aporta calidez a la casa, mientras que los muebles de diseño reciben a todos con comodidad y elegancia. Contribuyendo a aportar la esencia acogedora del proyecto, el entorno también cuenta con piedras naturales, cuero y madera. En un homenaje a la cultura regional, el entorno brinda una experiencia única de vivir en un espacio lleno de personalidad y sofisticación.