Natália Lemos buscó el tono de Casa Raízes do Cerrado en los colores de la sabana de Minas Gerais de su familia. Con toques rústicos y recuerdos cariñosos, el espacio se inspira en la tierra rojiza y los árboles torcidos del bioma para decorar con biribas, tejas de barro, tierra apisonada y cobogós de cemento. Piezas familiares, como la tabla de quesos transformada en aparador y la colcha de crochet, se mezclan con muebles contemporáneos y obras de artistas de Minas Gerais, creando un ambiente acogedor y lleno de historia. “El entorno habla de un pasado que no se queda atrás y nos guía en la búsqueda de un futuro más consciente y conectado”.