Casa Quitéria nació para representar a las mujeres del campo nororiental que emigraron a la capital en busca de nuevas oportunidades en la vida. El nombre del entorno es un homenaje a mi madre, mi antepasado no sería diferente si no fuera por ella, una mujer que crió sola a cuatro hijos. A ella se lo debo todo. Después de su partida, entendí que ella no tenía oportunidades para que tuviéramos la posibilidad de elegir lo que hacemos hoy. ¡Tenemos tantas Quiterias en el mundo! Quiero representarlos a través de la arquitectura con mis trazos.