El ambiente es un loft donde la organización cartesiana de sus subdivisiones desaparece en la elegancia del blanco, la honestidad de los materiales naturales y la fluidez de las cortinas. El confort se evoca en cada mueble y la visión, que no es tele, palpita en colores en los focos ocupados por las obras de arte. Casa Pluma tiene el coraje de ser impactante y al mismo tiempo etérea.