La concepción del medio ambiente de William Hanna se basa en la idea de que la exageración del glamour debe cambiarse por una identidad más hogareña, con referencias a personas reales. Con este objetivo, el arquitecto propone una casa como deberían ser todas las casas, más acogedora, para que la gente se sienta bien, viva y pertenezca a ella. Antes se pasaba poco tiempo en casa, pero ahora muchos no sólo trabajan, sino que también juegan y viven allí 24 horas al día, 7 días a la semana. Por tanto, “comodidad” es la palabra que resume todos los pensamientos que rodean el proyecto Loft. Los muebles de diseño, obras de arte y adornos utilizados en este espacio aportan esta implicación del usuario-espacio y traducen la sensación de bienestar y confort.