Inspirada en una foto del archipiélago de Maldivas, Alessandra Gandolfi diseñó un espacio para la reconexión. La arquitecta replicó colores, formas y texturas del paradisíaco paisaje para traer ligereza, confort y tranquilidad a los proyectos. A partir de la idea de que las personas cada vez más buscan un refugio para escapar de la rutina estresante de la vida moderna, el espacio de convivencia social integrado estimula la reconexión, proporcionando encuentros entre personas y naturaleza.