Con 73m2, la Casa Madre, firmada por Gabriel Magalhães, es un manifiesto estético. El loft fue pensado como la casa de una mujer contemporánea, creativa y protagonista de su propia historia, sin embargo, que también honra las referencias a la memoria femenina del antiguo convento. El proyecto preserva el suelo, el techo y las paredes originales, ahora desconchadas, y establece una síntesis entre pasado y futuro. Un volumen curvo y vibrante rompe la linealidad y simboliza la fluidez de los sueños y de la vida contemporánea. Dividido en sala, cocina y dormitorio con baño, el espacio une funcionalidad, libertad y acogida, proponiendo una arquitectura viva, abierta y llena de significado.