Limus, del latín “Arcilla”, trae materia prima como símbolo de nuestra cultura, presente en artesanías y hogares. La Casa fue diseñada para brindar una experiencia única, con una fuerte conexión entre el visitante y el entorno, haciendo referencia a las tradiciones. La propuesta es un espacio receptivo y acogedor, brindando al visitante el deseo de quedarse. El mobiliario tiene características orgánicas y se inserta en una disposición simétrica, con una arquitectura de líneas rectas y detalles brutalistas. La luz natural y los tonos neutros claros favorecen el bienestar y las vigas y columnas metálicas proceden de ediciones.