Gustavo Figueiredo y Lívia Fischer diseñaron un loft de 150 m² lleno de colores y texturas que hacen referencia a la naturaleza. Todo fue pensado para crear una atmósfera de bienestar en torno a los muebles de Lider Interiores, con énfasis en la mesa de comedor Polimorfa y el sofá Curvo. Según los arquitectos, las piezas de diseño orgánico dialogan con la decoración rústica propuesta por ellos. El espacio también cuenta con paredes con acabado de tierra, piso de fragmentos de granito, además de paneles y revestimientos de madera. En la entrada, brises verticales dan la bienvenida a los visitantes y dan una idea del ambiente acogedor que se avecina.