Los tallos de bambú partidos por la mitad sirvieron de tema para la aparición del sinuoso volumen de MDF mecanizado que se extiende por los 340 m² de Casa LG. Los indígenas guaraníes prestaron sus conocimientos, que giran en torno a los términos Ñe'é (alma) y Mbya (principio de la persona), para que el arquitecto pudiera interpretar el tema Del Presente, Ahora. “Creamos un hogar en honor al alma, donde se respira calma, positividad, delicadeza y minimalismo”, afirma. Junto a la paleta clara entre neutros y rosas, gana peso el verde exuberante, al igual que las obras de arte realizadas por representantes de los pueblos indígenas. La curaduría es de Mirtes Marins de Oliveira.