La artesanía, junto con materiales sustentables, le dan un toque de brasilidad al proyecto, que forma un paisajismo tropical al combinarse con el árbol que ya existía en el espacio. La propuesta es crear un hogar que acoja, abrace y descanse. Lo más destacado son los revestimientos Duraplik, que aportan refinamiento al ambiente. Los detalles invitan a un momento de descanso, mientras que la luminosidad del ambiente crea una atmósfera de frescura, bienestar, calidez y relajación.