El espacio de 115m2 propone proyectos fluidos y minimalistas, incluyendo living, cocina con sala de comedor, patio y suite principal, alejándose de fórmulas prefabricadas y del estereotipo de la colorida Bahía. Sin embargo, expresa en todos los detalles, la conexión especial del arquitecto con su tierra natal de manera sobria, rica en arte, bossa y poesía. Buscando transmitir una esencia elegante y a la vez rústica, el profesional optó por una arquitectura limpia, abundante en trazos rectos, con curvas puntuales que hacen analogía al recóndito baiano.