El proyecto de 32,84m2 recupera la conexión con la naturaleza, traducida en tonos tierra y materiales naturales. Todo ello potenciado por los olores de un ambiente relajante. La inspiración para el espacio proviene de una arquitectura más orgánica, reflejada en las vasijas de barro y la vegetación. El ambiente utiliza pavimentos de color tierra, tarimas blanquecinas, pintura efecto piedra y terciopelo. El espacio fue diseñado por las arquitectas Deborah Torres y Bárbara Alvarenga, creadoras de Entrequadra Arquitetos.