Como una duna que transforma cada momento, adaptándose al mundo que la rodea, la Casa de Areia, diseñada por la arquitecta Cristiana Cardoso, es un recordatorio de que la vida es voluble y sigue un flujo natural. Es una invitación al cambio, a lo inesperado y a la certeza de que todo tiene su momento adecuado para suceder. Son 85m² distribuidos en salón de entrada, zona abierta de contemplación y suite completa - dormitorio, baño y zona exterior/spa - todo el entorno integrado con la naturaleza. Un spa diferente, que deja de lado las inspiraciones convencionales para conectar con la costa brasileña desde todo lo cercano a la playa. Se utilizaron materiales naturales como eucalipto proveniente de reforestación, piso de piedra de Jerusalén, paja en los techos, madera reutilizada para el banco y base neutra para la colección de metales.