Combinando paredes curvas con la lámpara de araña de cristal -creada y montada por su equipo- y una paleta de colores centrada en el beige, la arquitecta Gabriela Mendes creó un espacio noble para los 40 m2 de la joyería expuesta. La mesa de mármol blanco y los expositores de acrílico también reflejan el diseño de la oficina, que participa por segunda vez en CASACOR. “Pretendimos que la mirada del visitante no tenga un solo foco, sino que abarque todo el ambiente, contemplando desde los volúmenes creados en la arquitectura hasta los pequeños detalles de las joyas expuestas”, dice Gabriela.