En su proyecto con bases sostenibles y enfoque en el reaprovechamiento de materiales, se acoplaron dos contenedores para dar vida a una casa de 60m2, que cuenta con living, cocina y lavandería integrados, además de una suite con un baño increíblemente confortable. Los proyectos fueron tomados por tonos de blanco, clima minimalista y piezas de grandes diseñadores, como Oki Sato, que trae sofisticación sorprendente al espacio. La casa contenedor cuenta además con una área externa de 100m2 con piso en Granito White Lava, una huerta hidropónica autoirrigable y un inconfundible jardín de bambús.