En medio de la aceleración de la vida tecnológica, Casa Canyon es una invitación a disfrutar de la paz y el bienestar. La casa fue construida sobre 126 m2, privilegiando las formas puras y los tonos tierra. La piedra Kenoa Canyon, llena de brasilidad, fue el punto de partida del proyecto. De apariencia rústica y natural, cuando se mezcla con otros elementos, crea una sensación de falta de hogar. Destaca la textura del suelo etrusco que reproduce el efecto del tiempo, en alusión al mármol griego e italiano. El entorno tiene la funcionalidad de espacios para trabajar, vivir y descansar. Un verdadero nido de confort y elegancia.