Orientado por principios de la biofilia, el restaurante operado por Mesa Viva incorpora materiales sostenibles, iluminación natural y una paleta de colores que remite a la tierra, al cielo y a la vegetación. El espacio de 262 m2 recibe y envuelve al visitante en una atmósfera que pulsa brasilidad y respeto por la naturaleza. Para eso, integra elementos como jardines verticales, fuentes, mobiliario de madera certificada y ventilación cruzada, explorando transparencias y grandes aperturas. Piezas artesanales y atemporales componen el mobiliario nacional.