¿Por qué no acomodar la lavandería dentro del baño? Esta es una de las provocaciones planteadas por los arquitectos Caio y Carlos Carvalho en esta casa de 170 m2. La integración inesperada (al menos en la cultura brasileña) invita al público a repensar hábitos cristalizados. El clima disruptivo también inspiró la paleta, que exhibe tonos vibrantes y combinaciones audaces, alineadas a las tendencias internacionales, pero con alma brasileña. Después de la muestra, las divisorias de vidrio de colores se convertirán en mobiliario de la mano de los arquitectos.