Influenciado por la ascendencia de Tocantins, el veterano Cristóvão Bisneto invoca la historia, la arquitectura y las fiestas religiosas para reflexionar sobre la riqueza sociocultural de Tocantins. Así, para Casa Barco, el arquitecto apostó por una firma conceptual y aprovechó el paisaje natural para componer el espacio con vista al lago. La mezcla de estilos aparece una vez más y trae referencias al ecobrutalismo modernista, con pilares, vigas y losas de hormigón visto, en contraste con los tejidos y elementos más naturales. Las artes plásticas firmadas por Rogo aportan color al ambiente.