Reconocer la historia y mirar hacia el futuro, pero con la mirada puesta en el ahora: esta es la esencia de los 110 m² con salón integrado a la cocina, dormitorio con home office y balcón. Se trata de un imperio posible, de ahí la elección de grandes cuadros de la serie Imperio, de Tiago Mestre. La altura del techo, que alcanza los 5 m, abuhardillado, se acompaña de madera oscura en las carpinterías y mobiliario contemporáneo. En el armario reina la escultura de Gustavo Rezende: el hombre inclinado hacia la pantalla del celular, enmarcado en el desgarro de la pared de la cabecera, parece criticar nuestra incapacidad para desconectar.