Los socios y arquitectos Bruno Carvalho y Camila Avelar presentan una casa de 180 m2, construida con una estructura metálica desmontable, a modo de caja monocromática. El proyecto fue en colaboración con el colectivo Estudio Manus y el diseñador Aldi Flosi. La casa de rasgos simples trae elementos delicados y sensoriales, representados por recortes, curvas y texturas que, poco a poco, revelan los espacios (sala, cocina, oficina, suite, spa y piscina), integrados y conectados por la naturaleza, el agua. , el viento y la luz.