Inspirándose en un reciente estudio de neuroarquitectura, el profesional crea un ambiente que juega con estímulos sensoriales y explora los diferentes sentidos. En este baño se combinan elementos funcionales con un enfoque artístico. La sala presenta colores vibrantes que evocan energía y vitalidad, y la iluminación indirecta añade movimiento y dramatismo. Las cabañas conectan con el recibidor, la primera con los tonos verdes y las tinajas, y la segunda con los matices oscuros y detalles curvos del techo. La mampara tensada remata el proyecto con un toque industrial y urbano, combinándose con el muro de obras firmadas por artistas locales.