Descansar, recuperar energías y renovar conexiones emocionales son algunas de las actividades imaginadas en la minicasa de 44 m² de los arquitectos Ricardo Caminada y Tota Penteado. Los tonos naturales impregnan el salón-dormitorio, la cocina gourmet en el balcón y el baño. Piezas con identidad, como el lienzo de la artista visual Paula Klien, el bordado de Marcelo Tambasco, la alfombra elaborada con botellas de PET recicladas, además de cerámicas y objetos que llevan las marcas del tiempo, enriquecen la mirada del ambiente.