Angatu en tupí-guaraní significa bienestar, felicidad. Y eso es exactamente lo que la arquitecta Gabriela Eloy quiere brindar a los huéspedes en este espacio diseñado para recibir a una familia. Allí predominan los elementos naturales. El agua aparece en el espejo frente a la casa, que aún conserva piedra y madera entre los materiales utilizados. Para los niños, la cabaña (al lado de la casa de sus padres) aporta el ambiente más lúdico que tanto gusta a los pequeños, sin renunciar a la seguridad. La decoración es acogedora, con muebles de formas orgánicas y tonos suaves que ayudan a aportar un ambiente de tranquilidad al espacio.