Elementos naturales y artesanales (hechos a mano) aportan un ambiente acogedor al restaurante de esta edición, que ocupa el mismo espacio que en años anteriores: el antiguo garaje de la Residencia. El suelo es de ladrillo natural (colocado uno a uno), el techo de paja trenzada rústica (trabajo realizado in situ) y aparecen piezas de cerámica en la barra de la barra y en las mesas. El recurso aporta aún más singularidad al proyecto creado por Bitty Talbot y Cecília Teixeira, con cierto aire de granja. La paleta de colores va desde los tonos neutros hasta el verde oliva, que aparece en la pared principal.