El aire del campo se traduce a través de materiales naturales y acabados rústicos, empezando por el pavimento. Similar al hormigón natural
y golpeados, sus colores vivos recuerdan el calor del interior. Una plataforma de madera maciza une los espacios internos y externos y proporciona confort térmico. El acabado porcelánico da un toque moderno, ayudando también con la acústica de los baños y garantizando la privacidad y usabilidad del ambiente.