El Bosque del Mago (80 m2), firmado por el biólogo y paisajista Fred Rodrigues, se revela como un jardín minimalista que traduce el tema en un refugio sensorial, donde la serenidad mental encuentra el encanto de un bosque mágico. Con una composición naturalista y volúmenes orgánicos, la vegetación se presenta en delicados matices, promoviendo una transición fluida entre arquitectura y naturaleza. Tonos de arena, aliados a una iluminación focal precisa, realzan el verde y las texturas botánicas, invitando al visitante a desacelerar y a reconectarse con lo esencial en un proyecto que evoca misterio y bienestar.