En el entorno propietario de Placas do Brasil, Larissa Villaschi explora el tema de Brasilidade. El arquitecto cubrió las paredes con MDF con motivos amazónicos y rionegrinos, inspirados en el pirarucu, pez símbolo de los ríos y afluentes de la región. Con estos revestimientos en tonos claros y oscuros propuso un paisajismo exuberante que dialoga con el contraste de las superficies. El ambiente gana calidez con obras de arte, con énfasis en el sillón diseñado por Sérgio Mattos, creado exclusivamente para el bistró. Con treinta asientos, el bistró es un punto de encuentro en el corazón de la exposición. Predomina el verde, que evoca la brasilidad, mientras que la terracota crea un contraste interesante en esta profusión de verde. La barra, realizada con piedras exóticas en distintos tonos de verde, completa el ambiente con un toque sofisticado.