El bar fue creado para ser el alma del hotel, un catalizador de experiencias que acoge al usuario en una narrativa de principio a fin. Un lugar que invita a quedarse, con una clara distribución de espacios en forma de islas bien definidas por la circulación y donde la barra es el escenario central. La total transparencia y accesibilidad le permiten experimentar los procesos de producción al 100%. El lugar ideal para todos aquellos que valoran la calidad, buscando aprovechar el momento, ese momento llamado ahora.