Las proporciones de este ambiente se asemejan a un vagón de tren, es de esta forma inusual que surge la rosa del tren de CASACOR Paraná. Inspirado en el clásico Orient Express, el ambiente celebra los viajes de un coleccionista y viajero, que recorre el mundo en busca de las botellas más exóticas. El espacio guarda historias no sólo en etiquetas memorables, sino también en objetos de arte encontrados en diferentes rincones del planeta. El bar destaca por su exquisita combinación de diferentes texturas, que evocan experiencias de diferentes lugares, desde mármol de una cantera cercana (en Cerro Azul) hasta alfombras importadas del otro lado del mundo (hechas a mano en la India).