Con el concepto de bar urbano y la alusión de estar ubicado frente a una plaza como punto de encuentro y escenario de momentos, Matiz Bar aporta su atmósfera única. Junto al concepto de marca, creado por el arquitecto y sus socios, Matiz surge de los degradados y la combinación de varios colores que despiertan sorpresas y sensaciones inesperadas. A través de la luz y su proyección sobre los elementos construidos, se revelan texturas y colores, permitiendo mutación y dinamismo al espacio, trayendo consigo diferentes sensaciones y nuevas percepciones de uso, potenciando el intercambio humano con un proyecto camaleónico. Enfocado, el visitante como protagonista interactúa inmersivamente en el proyecto en sus rincones de experiencia.