La intención del proyecto era escapar de lo convencional y explorar una estética con fuerte predominio del rojo, despertando una nueva experiencia en los visitantes de la exposición. La idea de utilizar el color rojo está inspirada en la bebida Negrone, el buque insignia del “bar del hotel” creado. ¡Atrevido, divertido, alegre, vivo, orgánico, dinámico y contemporáneo! En momentos difíciles, el espacio aporta ánimo, ánimo y alegría a quienes pueden disfrutarlo. El dúo cree en el poder transformador de la arquitectura y su papel como agente social.