El proyecto fue inspirado en los bares de los años 1980/1990, un recuerdo feliz de tiempos en los que nos conectábamos, con presencia, toque y alma. Arte, arquitectura y diseño se mezclan con sensibilidad y el manual fue esencial en la creación de una atmósfera pulsante. Rincones curados y piezas recolectadas revelan sutiles notas del diseño de Memphis, con colores vibrantes, patrones geométricos y regionalismo.