Inspirándose en la técnica japonesa kintsugi (el arte de amar nuestras cicatrices y reparar lo roto), Abril Carrión G. creó una propuesta de baño que conecta con una reflexión personal. Para lograrlo trabajó la iluminación y los colores claros con texturas. En los acabados destaca el brillo dorado que combina con las perlas y la decoración trabajada en pan de oro. Los lavabos cuentan con soportes artísticos que resaltan contra la disposición de los espejos.