La propuesta es acercar la naturaleza al espacio, brindando al usuario una experiencia relajante, como un refugio, un oasis privado. Tanto la sala masculina como la femenina cuentan con un jardín vertical, cada uno con una interpretación diferente, en un ambiente noir, con paredes de lápiz negro, iluminación LED y tratamiento acústico. Destacando la practicidad del fregadero y la grifería, ambos de fijación al suelo, que aportan amplitud a la distribución.