Para su primera participación en CASACOR, la arquitecta trajo elementos que aluden a la ascendencia y cultura brasileña, a través de artefactos indígenas y artesanías regionales. Destaca el banco de oso hormiguero elaborado por los indios Xingu y las lámparas colgantes de diferentes modelos elaboradas con fibras naturales. Los tonos terrosos y la pérgola de madera recuerdan la cultura del barro, las casas de barro y los muros de adobe. De la artista Rosana Ciotta, los espejos orgánicos dentro de los troncos de los árboles simbolizan la conexión con la naturaleza y mirar dentro de uno mismo como una forma de curación.