Al evocar el sincretismo de los brasileños como un proceso de intersección cultural, la arquitecta Isadora Araújo glorifica dos figuras: Sant'Anna, madre de Nuestra Señora en el catolicismo, y Nanã Buruquê, la orisha de las aguas tranquilas. En el baño unisex de 40 m², el mármol calacata hace referencia al manto de la abuela de Jesús, y el cobre, elemento de la entidad africana, aparece en puertas y metales. Los pisos instalados mediante encajes y la disposición de los revestimientos con mínimos cortes ayudan a la posterior reutilización de las piezas. LED, grifos automáticos y fluxores de doble flujo completan la gama de soluciones sostenibles.